“Creo que la ingratitud es el pecado original. Creo que si Adán y Eva hubieran estado agradecidos por el jardín del Edén que tenían, no habrían estado tan concentrados en el único árbol que no tenían.”
“Nuestras oraciones pueden ser incómodas. Nuestros intentos pueden ser débiles. Pero dado que el poder de la oración está en quien la escucha y no en quien la dice, nuestras oraciones hacen la diferencia.”