Análisis Profundo
Este refrán ilustra cómo los conflictos entre personas o entidades poderosas suelen perjudicar a terceros inocentes o más débiles que se encuentran en medio de la disputa, sin tener responsabilidad en ella.
Contexto: Proverbio de origen africano, utilizado frecuentemente en contextos políticos, sociales y empresariales para advertir sobre las consecuencias colaterales de los enfrentamientos entre grandes poderes.
Sentimiento: Reflexivo
Temas: proverbios, conflictos sociales, sabiduría popular, consecuencias, poder, víctimas colaterales