“Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados.”
Análisis Profundo
Esta bienaventuranza promete consuelo divino a quienes experimentan dolor, sufrimiento o arrepentimiento genuino, destacando que Dios reconforta a los afligidos y transforma el dolor en esperanza.
Contexto: Es la segunda bienaventuranza del Sermón del Monte en el Evangelio de Mateo (5:4), parte de las enseñanzas de Jesús sobre los valores del Reino de Dios, dirigida a quienes enfrentan adversidad con fe.
Sentimiento: Esperanzador y reconfortante
Temas: Religión, Espiritualidad, Bienaventuranzas, Cristianismo, Consuelo, Dolor