“. «Si alguno de ustedes me preguntara por un epítome del cristianismo, yo le diría que eso se encuentra en una palabra: oración. Vive y muere sin orar, y tendrás que orar bastante cuando llegues al infierno.”
“La oración es el balbuceo entrecortado del niño que cree, el grito de guerra del creyente que lucha y el réquiem del santo agonizante que se duerme en los brazos de Jesús. Es el aire que respiramos, es la clave secreta, es el aliento, la fortaleza y el privilegio de todo cristiano.”