“Si lo hacemos bien, podríamos evolucionar una forma de trabajo que aproveche nuestras capacidades humanas únicas y restaure nuestra humanidad. La paradoja final es que esta tecnología puede convertirse en el poderoso catalizador que necesitamos para reclamar nuestra humanidad.”
“Pero tal vez aún más difícil para las computadoras, pero también muy importante, será entender no sólo las emociones humanas, sino también algo un poco más abstracto, que es nuestro sentido de lo que está bien y lo que está mal.”