“La gran pregunta que las utopías nunca son del todo capaces de resolver: ¿cómo salimos de este mundo defectuoso e hiriente en el que vivimos, y de las personas defectuosas y confusas que somos, del mundo racional y cooperativo que queremos?”
“Las utopías tienen su valor —nada tan maravillosamente expande los horizontes imaginativos de las potencialidades humanas— pero como guías para conducir pueden resultar literalmente fatales.”