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San Jerónimo: El erudito que tradujo la Biblia al latín

San Jerónimo: El erudito que tradujo la Biblia al latín

Es considerado Padre de la Iglesia, uno de los cuatro grandes Padres Latinos.

Biografía: San Jerónimo (c. 347-420 d.C.) fue un sacerdote, teólogo e historiador cristiano, conocido principalmente por su traducción de la Biblia al latín (la Vulgata). Estudió en Roma y vivió como asceta en el desierto. Su trabajo estableció el texto bíblico estándar en Occidente durante siglos.

Estilo Literario: Estilo erudito y polémico, con un latín elegante y preciso. Combinaba rigor filológico con una profunda espiritualidad, y no dudaba en criticar a sus contemporáneos. Sus escritos incluyen traducciones, comentarios bíblicos, cartas y obras históricas.

Tono / Sentimiento: respetuoso y admirativo, destacando su legado intelectual y espiritual

Contexto Histórico: Vivió durante el siglo IV y principios del V, en un período de transición del Imperio Romano al mundo medieval. Fue testigo de la consolidación del cristianismo como religión oficial del Imperio y de las controversias teológicas de la época, como el arrianismo.

Datos Curiosos:

  • Se le representa a menudo con un león, por la leyenda de que le sacó una espina de la pata.
  • Dominaba el hebreo, griego y latín, algo poco común entre los Padres de la Iglesia latinos.
  • Pasó parte de su vida en una cueva en Belén, donde se cree que trabajó en la Vulgata.
  • Su festividad se celebra el 30 de septiembre, Día Internacional de la Traducción.

Obras Clave: La Vulgata (traducción de la Biblia al latín), Comentarios sobre los Profetas, De Viris Illustribus (Sobre los hombres ilustres), Cartas (Epistolario), Contra Joviniano

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“El amor no se compra, y el cariño no tiene precio.”
“Trabaja en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado.”
“Bueno, mejor. Nunca descanses. Hasta que lo bueno sea mejor y los mejor sea lo mejor.”
“La cara es el espejo del alma, y los ojos confiesan en silencio los secretos del corazón.”
“La verdadera amistad nunca debe ocultar lo que piensa.”
“Bueno, mejor, mucho mejor. Nunca lo dejes descansar. Hasta que tu bueno sea mejor y tu mejor sea lo mejor.”
“Para un cristiano no hay mucha diferencia entre el vicio de engañar y el vicio de dejarse engañar.”
“Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo.”
“De acuerdo con tu fe así te irá en la vida. Si tienes fe…, nada te será imposible.”
“De entre las espinas se saca la rosa.”
“No querer ser perfecto es un delito.”
“La amistad que se puede concluir, nunca fue verdadera.”
“No dejar que tus propósitos traicionen tus palabras, cuando hables que ninguno pueda decirte: ¿porqué no pones en práctica aquello que dices?”
“El rostro es el espejo dela mente, y los ojos sin hablar confiesan los secretos del corazón.”
“El sabio, para hablar, debe primero muy meditar.”
“La serenidad del alma termina a veces con el dolor del cuerpo.”
“Cuando tú oras le hablas a Jesús. Cuándo lees la Escritura es Él quien te habla.”
“El amor no se puede comprar y el afecto no tiene precio.”
“Una amistad que puede cesar nunca ha sido real.”
“La amistad que se puede terminar nunca ha sido real.”
“El amor no se puede comprar, y el afecto no tiene precio. La amistad que se puede terminar nunca ha sido real.”
“La belleza sin decoración es la que más se adorna.”
“Ama la Sagrada Escritura y la sabiduría te amará; ámala tiernamente, y ella te custodiará; hónrala y recibirás sus caricias. Que ella sea como para ti tus collares y tus pendientes.”