Skip to main content

El que tiene oído para oír, que oiga.

El que tiene oído para oír, que oiga....

El que tiene oído para oír, que oiga.


Te pueden interesar también



  • El temor del Señor es el principio de la sabiduría.



  • Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.



  • Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.



  • No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal.



  • Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos.