“El llamado «realista» permanece inaccesible al mundo como un muro de hormigón, mientras que el llamado «romántico» es un jardín abierto en el que la realidad entra y sale a voluntad.”
“Si hay luz de luna afuera, ¡no te quedes adentro! Si hay velas adentro, ¡no te quedes afuera! ¡Los momentos del romanticismo son demasiado valiosos para perderlos!.”