“Como un niño aficionado a los libros en Calcuta, solía emocionar a las aventuras de las chicas malas, cuya búsqueda de la felicidad que barrió fuera de los límites de la decencia social. Tess of the d'Urbervilles, Emma Bovary y Ana Karenina vivió a lo grande en mi imaginación. Las chicas malas de Hollywood películas coqueteaban y sabía cómo manejar.”
“El hombre que va a usar su habilidad e imaginación constructiva para ver lo mucho que se puede dar por un dólar, en vez de lo poco que se puede dar por un dólar, está destinado a tener éxito.”