“Bien puede haber puñalada sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.”
Frases de Francisco de Quevedo
Interpretación
Quevedo advierte que la adulación rara vez es sincera y suele ocultar intenciones dañinas. Señala la desconfianza hacia los halagos fáciles y la experiencia de que la lisonja suele acompañar engaños. Es una reflexión sobre la naturaleza humana y las relaciones sociales. Invita a valorar la sinceridad por encima de las apariencias.
Contexto: Refrán popular español que refleja una visión desconfiada de las relaciones humanas, común en la sabiduría popular que advierte sobre la falsedad y la hipocresía en la sociedad.
Sentimiento: Negativo
Temas: refranes españoles, psicología social, desconfianza interpersonal, adulación, engaño, sabiduría popular