“Anterior a Internet y precediendo vídeos, tenías una imaginación activa. Se podría escuchar sonidos y luego obtener imágenes mentales de lo que estos sonidos se sentían como en su caso. Se le dedica y te hace más invirtió en ella. Daban ganas de conseguir entradas para el espectáculo, comprar el álbum, poner el cartel en la pared. Ahora es una sobrecarga sensorial.”
“El hombre que va a usar su habilidad e imaginación constructiva para ver lo mucho que se puede dar por un dólar, en vez de lo poco que se puede dar por un dólar, está destinado a tener éxito.”